Omar Rayo
popular, el legado precolombino y la diversidad étnica. Otro gran hallazgo de su estancia en México fue el acercamiento al grabado y el logro con sus relieves sobre papel d´Arches de 300 libras que se conocen como “Intanglios”. Estos comenzaron a ser realizados allí pero solo serían exhibidos en Nueva York donde fueron muy apreciados y provocaron la adquisición de una docena de estas piezas para la colección del Museo de Arte Moderno, en 1962.
Estas obras gráficas, resultado de planchas talladas por el artista en cartón, producían imágenes en relieve que no necesitaban de la línea para existir. Muchos de los argumentos se concentraban en ganchos, tijeras, botones, serruchos, clavos, camisas, corbatas, platos, cubiertos y demás argumentos que lo relacionaban con el Pop-Art naciente.
Relacionó su trabajo con el ámbito familiar y a su esposa le dedicó la serie “Agedóptero en la red” (1996)
a su hija “Los juguetes de Sara” (1980)

“Coleopsara” (1990)a su nieto “Los juguetes de Mateo” (2007).
Al tiempo que consagró sus últimas series a:
“Embrión de Dragón” (1997), “Criaturas Abisales” (2001),
“Semillas del sol” (2002),
“Corteza del arco iris” (2003),
“Crisálida del Arrebol” (2004),
“Mullida Huella del Viento” (2005).
Cuando falleció estaban exhibidos sus trabajos finales titulados
“Tizón fósil de fuego”.
Esta propuesta se caracterizó por abordar el rojo como color dominante. A propósito de ese tono el artista había declarado: “El rojo es más fuerte y sólido que el negro, porque el negro se apoya en él, fluye en él, se derrite en la sombra frente a él. Sólo de noche el rojo cede al poder de la luz que lo devora… y sin embargo, los incendios hacen retroceder la noche. El rojo es la fuerza, es el fuego, pelea cuerpo a cuerpo con el blanco y el negro sin el dominio de ninguno. Sólo se transforma”.
http://museorayo.co/vidaObraOR.phphttp://elclubdelartelatino.blogspot.com/2013/05/omar-rayo-pinturas.html
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